En el corazón de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche, la familia Vázquez custodia un legado que se extiende por más de 50 años. Este reportaje es un viaje a través de los sentidos, comenzando en la inmensidad de la dehesa, donde el cerdo ibérico vive en libertad, alimentándose de bellotas y pastos naturales durante la montanera. Es aquí, bajo las encinas y alcornoques, donde se forja la calidad de un producto único.

La narrativa visual continúa en el secadero y la bodega, espacios donde el tiempo parece detenerse. En Ibéricos Vázquez, la curación es un proceso vivo y natural; las ventanas se abren y cierran para dejar que el aire puro de la sierra onubense haga su magia, transformando la pieza con el paso de las estaciones.

Finalmente, entramos en la sala de visitas y cata, el lugar donde la tradición se comparte. Aquí, el corte a cuchillo revela el veteado perfecto y el brillo del ácido oleico, culminando una experiencia que une el respeto por la tierra con la excelencia gastronómica de Aracena.

Ibéricos Vázquez: El Arte de la Paciencia en la Sierra de Aracena

Presentación de jamón DOP Jabugo de Ibéricos Vázquez para una experiencia gastronómica.
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