En las laderas escarpadas de la Quinta do Monte Travesso, la vendimia no es solo una cosecha; es un acto de respeto a la tierra y a la historia familiar. En este reportaje, capturamos el ritual que define a una de las casas más auténticas del Douro. Aquí, la modernidad cede el paso a la tradición: la uva se corta a mano y se transporta con mimo para culminar en el ancestral pisado en lagares de granito. Estas imágenes son un testimonio visual de cómo la familia de Monte Travesso mantiene vivo el legado de sus antepasados, transformando cada racimo en un vino que es puro reflejo de su origen y de su gente.
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